DONDE TU OPINIÓN VALE

Close Icon
   
    

Semana 50 – Macri en el día uno

german gegenschatz

 

 

 

 

Macri en el día uno tiene a la política y la economía como los dos temas decisivos a resolver. En la política el escenario del 10/12/15 en el Congreso Nacional sirvió para avizorar aquello que se viene, un FPV que se fractura a partir de los liderazgos del Peronismo. Urtubey y Scioli pretenden tener un rol a futuro, el primero desde la identidad frente al Kirchnerismo, el segundo tratando de ser -como siempre- quien hace equilibrio, ¿entre quienes esta vez?, pues entre los “Urutbey” y quienes por carecer de votos y por tanto de futuro propio se ausentaron hoy de sus bancas para caminar el llano con Cristina. El problema lo plantea Massa, que ya demostró que encarna un liderazgo posible en la órbita política del cambio, es decir, girando con una democracia republicana de ciudadanos como centro, bien distinta al ordenamiento planetario Kirchnerista definido por la obediencia sin apelaciones y la previsible lógica de confrontación permanente.

La política de construcción de poder que realice Macri será decisiva para consolidar las tendencias peronistas, que oscilan entre elegir la confrontación o actitudes consensuales. Si vemos lo sucedido desde el ballotage hasta ahora tenemos el día de las 90 leyes y las bancas vacías del día de la jura presidencial. De alguna forma esto muestra que por ahora la idea de confrontar tiene más adeptos en la oposición. El 2019 de Macri depende de si logra o no imponer su construcción basada en el consenso, si lo logra aumenta su posibilidad de ser reelecto, si termina confrontando será tan extraño a su electorado como lo fue el Scioli cristinizado. El éxito o fracaso en la reforma política, para poner fin a las reelecciones indefinidas y generalizar el uso de la boleta electrónica, es clave para el devenir del peronismo.

La economía es la otra mitad del problema del día uno. Hay dos “Macri” en la materia, el Jefe de Gobierno de una ciudad solvente, con resto para subir impuestos y con capacidad de endeudarse, es el Macri que ya conocemos. El Macri desconocido es quien arranca como un Presidente de la Nación sin fondos disponibles, con baja o nula capacidad de aumentar impuestos, con el crédito internacional interrumpido y con alta volatilidad social. El arranque en economía lo veremos, por ahora la primer idea que parece definida es recuperar el crédito internacional y bajar retenciones, para fondear de dólares el central por ambas vías y reactivar la economía y relajar el cepo, todo al ritmo que se recomponen las reservas. El pacto social entre gobierno, sindicatos y empresarios hay que verlo como algo pasajero, para tener una ventana de tranquilidad y tiempo mientras lo relevante, el fondeo de la Nación, ocurre. Todo lo demás, que no es poco, no lo sabemos aún.

El marco internacional esta bastante claro. Comercio con todo el mundo, sin dudas, pero el eje Venezuela – Rusia – China parece reevaluado. La nueva política exterior apunta a restaurar las relaciones con EE.UU y Europa a nivel global, sin afectar las relaciones con China. En materia de integración regional hay nuevos matices. El impulso al Mercosur tuvo una mirada mas bien “bilateral” con Brasil, ahora la idea es sumar impulso a la integración atlántica con la Unión Europea, pero parece ser que de manera no exclusiva, es decir, sin resignar el comercio del oriente reactivando las relaciones con la vigorosa Alianza del Pacífico y sus países fundadores México – Colombia – Chile, que por razones de orden no económico estaban fuera de toda prioridad. En definitiva parece venir una forma de pensar Argentina desarrollando estrategias amigables y no resistentes a la globalización, dónde la integración regional es un capítulo de la integración mundial, y no un capítulo electoral e ideológico local.

Para los desafíos políticos y económicos el grupo de ministros son más o menos técnicos según la cercanía de las autoridades a los temas económicos, sin que a ninguno se lo visualice con un poder superlativo en su área. Parece ser que hay una decisión de ir a una gobernanza al estilo más moderno y global, algo de baja práctica en nuestro país, lamentablemente.

Así esta planteado el punto de partida de un Presidente que recibe muy poco del gobierno saliente, pero que dispone de los tres mayores presupuestos bajo su administración y signo político (Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Nación), tiene un contexto político internacional favorable, y cuenta con el impulso y la esperanza de millones de argentinos que quieren vivir mejor. Todo invita a dejar el pesimismo de lado y poner manos a la obra.

Por Germán Gegenschatz

Buenos Aires, 10 de diciembre de 2015

image_pdf
The following two tabs change content below.

Germán Gegenschatz

Abogado - Diplomado en Historia Política Argentina