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Semana 34 – Síndrome de abstinencia

Germán Reload

 

 

 

 

Las continuidades y rupturas con las medidas políticas del gobierno kirchnerista, dejan expuesta la dificultad del manejo de la herencia económica y cultural.

La herencia económica es, quizás, la menos compleja, de hecho, la salida del cepo y el rápido acuerdo con los acreedores externos sorprendió por la falta de cimbronazos. Todo lo contrario sucedió en la recomposición tarifaria. Ambos casos son ejemplos de políticas económicas de ruptura con lo heredado.

En el tema tarifas se observa un alto nivel de rechazo, e incluso quejas callejeras, a la forma en que se llevó a cabo, para dar paso, lentamente, al desmoronamiento judicial de las medidas, en un proceso que, hasta hoy, sigue buscando su cauce. Es de esperar que la capacidad de cambiar decisiones del gobierno, logre pacificar y resolver el frente tarifario. En este tema finalmente se consultó, para la toma de decisiones, con el activo grupo de ex secretarios de energía, al tiempo que se canalizó el proceso de aumento de tarifas en el marco legal vigente. Audiencias públicas y consejo de quienes supieron construir el superávit energético en los 90s, es la salida para el tema tarifas.

En simultáneo está pendiente revertir los principales indicadores negativos heredados, como ser el déficit fiscal, la baja actividad económica y la aún baja tasa de ahorro e inversión de la economía. Sin dudas que la realidad de lo recibido superó con creces el peor pronóstico, y también puede ser que exista alguna continuidad subyacente en materia económica o bien, que las medidas adoptadas resultan insuficientes o no hayan surtido sus efectos aún. Lo cierto es que nuestra sociedad tiene más tolerancia a los cambios veloces que perseverancia para aplicarlos en largos periodos de tiempo, por lo cual la situación actual orada la confianza depositada por los votantes que provocaron el cambio de gobierno y que esperan un cambio más veloz.

Hay escenas de nuestra vida diaria que demuestran un síndrome de abstinencia por ausencia de mentiras y dislates económicos instrumentados en el pasado, a sabiendas, como placebos. Películas como “Berlin is in Germany” o “Good Bye Lennin”, recrearon el impacto de la caída del muro de Berlín y esa desazón por el encuentro con la realidad, en los personajes de Martín Schulz y la madre de Alex. Vemos deambular entre nosotros algunos Martin Schulz, otrora presos de un relato y ahora viendo como sus referentes de ayer no eran más que delincuentes y sus supuestos éxitos eran apenas una puesta en escena. Vemos como se trata de sostener, casi con piedad, parte de la realidad virtual del pasado, como si nada fuese a cambiar o a hacerlo demasiado rápido, para que innumerables “madres de Alex” tengan paz en su microcosmos inventado, y sigan viendo una tecnópolis como la capital global de la tecnología y la industria y pueda pasear por un supermercado con algunos lánguidos carteles de precios cuidados.

Es necesario acelerar la comunicación del sentido y el contenido de cuanto está en marcha y se hará en adelante, y esto conviene tanto al gobierno como a quienes pretenden serlo. De esta forma el síndrome de abstinencia se licuará en otros paradigmas y dejará de ser aprovechado por actores del pasado para presionar políticamente por sus causas judiciales o deseos de retorno, canalizándose los restos del pasado entre los tribunales y el olvido, según el rol que le cupo a cada protagonista.

Por Germán Gegenschatz

21 de agosto de 2016

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Germán Gegenschatz

Abogado - Diplomado en Historia Política Argentina