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Pasaron las PASO, ¿Victoria a los vencidos?

Juan E. Lozano - Perfil

 

 

 

 

Han culminado las elecciones del pasado domingo 9 de agosto, desarrollándose los primeros comicios a nivel nacional que vaticinan una severa reforma del mapa electoral a nivel nacional, ya que por primera vez en 12 años se producirá un singular cambio dentro del titular del Poder Ejecutivo Nacional toda vez que cualquiera de los tres candidatos propuestos por las fuerzas políticas más representativas, resultan ajenos al círculo más cerrado del matrimonio presidencial que encabezó el gobierno en la última docena de años.

Estas elecciones, que llamamos Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), se encuentran, para la comprensión popular, a mitad de camino de ser consideradas como absolutamente carentes de sentido práctico y de ser identificadas como una gran encuesta paga por la ciudadanía. Nada se encuentra más lejos de la realidad; no obstante, no puede si no coincidirse en algún punto en que al menos debería introducirse alguna modificación en el sistema para que su utilidad redunde en un mayor beneficio para la sociedad que la trascendencia partidaria que en definitiva tiene (si vamos por caso, las PASO vinieron a reemplazar las internas de los partidos políticos, pero en la práctica la Alianza Frente para la Victoria se ha presentado siempre con candidato único).

No obstante ello, con su resultado nos ha dejado un sabor distinto a las pasadas elecciones, mostrando una dinámica en el electorado que merece particularmente la atención de quien les escribe.

En especial me detuve a observar lo acontecido en la Provincia de Buenos Aires, ya que fue precisamente en esta jurisdicción donde las listas no oficialistas han mostrado una mayor injerencia en los resultados que en el resto de las provincias (ver, para apreciarlo gráficamente, el mapa confeccionado por Andy Tow en http://paso2015.andytow.com).

Las elecciones, el padrón electoral y los municipios

La Provincia de Buenos Aires tiene un electorado conformado por 12.432.626 votantes, los que representan un 38,8% del total del padrón electoral del país. Estos votantes, a su vez, están distribuidos a lo largo y ancho de los 135 municipios que conforman la Provincia.

Dichas jurisdicciones municipales han debido votar en estas elecciones a los precandidatos para ocupar el máximo cargo del Poder Ejecutivo dentro de sus tres niveles: Nacional, Provincial y Municipal.

En esta triple elección, se advirtió una curiosa circunstancia dentro las victorias de cada partido según sean las mismas analizadas en sus resultados contrastadas por el total de electores, o bien por el total de votantes efectivos, y/o por la representación geográfica que estas victorias significan a nivel territorial, y que han conseguido cada una de las primeras fuerzas políticas.

Intendencias

En la elección del titular del Ejecutivo a nivel Municipal, la Alianza Frente para la Victoria (FPV) ha contado con la suma de 3.082.856 votos, lo que le significaría la victoria en 81 de los 135 municipios de la Provincia de Buenos Aires. Cerca se encuentra el partido Cambiemos Buenos Aires (Cambiemos BA), el que ha conseguido 2.209.439 votantes que le significarían la victoria en 48 de esos municipios. Por su parte, la Alianza Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), ha cosechado 1.419.582 de votos que le significarían la victoria en tan solo 4 municipios de la Provincia. En los restantes 2 municipios, han vencido sendos partidos locales, con un total de 32.530 votos.

Del análisis de los resultados obtenidos, surge que el FPV concentró el 24,80% de apoyo del padrón electoral de la Provincia, mientras que el partido Cambiemos BA logró el 17,77% del mismo a su favor. Por su parte, la UNA obtuvo el 11,42% del apoyo bonaerense. El restante 46,01% del padrón electoral se encuentra distribuido entre los demás partidos políticos participantes (los dos locales vencedores incluidos), votos en blanco, recurridos, impugnados y electores ausentes.

Puede advertirse a primera vista que la conglomeración de sufragistas no se encuentra distribuida en forma homogénea en todas las jurisdicciones, planteándose el siguiente escenario: mientras que el FPV obtuvo la victoria en 81 municipios con un 24,80% del padrón electoral a su favor, el partido Cambiemos BA logró 48 municipios con el 17,77% del electorado; a su vez, la UNA solo accedió a 4 intendencias aún habiendo concentrado el 11,42% del electorado, mientras que solo el 0,26% del padrón electoral permitió la victoria de sendos partidos vecinalistas en los 2 municipios restantes.

Es necesario tener en vista el trabajo territorial efectuado por cada una de las fuerzas políticas involucradas, todo lo cual puede empezar a advertirse en el panorama hasta aquí descripto.

Lo dicho resulta de vital relevancia si recordamos que los municipios son las unidades básica de la constitución social de nuestro país, ya que devienen de la transformación de los originales cabildos en torno a los cuales se fueron reuniendo las primeras poblaciones, quienes luego fruto de acuerdos y del proceso histórico terminaron por unificarse para en conjunto formar la actual República Argentina. De allí, por supuesto, la relevancia histórica del reconocimiento de su autonomía en nuestra manda constitucional, y el especial énfasis que debe hacerse en el análisis territorial de los resultados de las pasadas elecciones.

Gobernación y Presidencia

Ahora, lo particular de estas elecciones se empieza a ver en la dinámica advertida en el comportamiento del electorado en la elección de los mandos ejecutivos a nivel gobernación y presidencia.

Así, en la elección de los candidatos a Gobernador, los resultados variaron de la siguiente forma: El FPV logró el apoyo del 24,95% del electorado (3.103.063 votos), Cambiemos BA el 18,21% (2.263.430 votos), y la UNA el 12,06% (1.499.974 votos).

Lo paradójico de ello es que, si bien los porcentuales no reflejaron una variación de gran dispersión, la misma sí se advierte respecto del nivel territorial, ya que los municipios donde el FPV resultó vencedora se redujeron de los 81 ganados para intendencias a 76 para gobernación, Cambiemos BA se elevó de los 48 logrados para el nivel inferior a 57 para gobernado, y la UNA se redujo de los 4 obtenidos a solo 2.

En la misma línea se produjeron las variaciones en la selección de los candidatos a titulares del ejecutivo nacional. Mientras que el FPV logró el voto positivo del 26,03% del electorado provincial (3.235.947 votos), Cambiemos BA obtuvo el apoyo del 19,11% de los bonaerenses (2.375.617 votos), y la UNA logró el 13,64% de los votos (1.696.232).

Aquí nuevamente se advierte una variación importante en cuanto a territorio, ya que los resultados para el FPV se redujeron nuevamente de los 81 municipios para intendentes y 76 para gobernador, a solo 69 municipios donde obtuvo la victoria su candidato a Presidente. Por su parte, Cambiemos BA volvió a elevar su performance a nivel territorial, pasando de los 48 municipios donde obtuvo la victoria para intendencias y los 57 municipios que apoyaron su candidata a gobernadora, a los 63 municipios que apoyaron a su candidato presidencial. A su vez, la UNA dinamizó su resultado nuevamente obteniendo la victoria en 3 municipios para su candidato a presidente, 1 más que el apoyo obtenido para su candidato a gobernador, pero todavía 1 menos que los candidatos a intendentes elegidos.

Lo que no cuenta la estadística

Lo expuesto nos lleva a apreciar una serie de conclusiones, las que sumadas a dos cuestiones a introducir más adelante, nos darán un pequeño panorama del termómetro sufragista de estas elecciones pasadas en los territorios bonaerenses.

En primer lugar, resulta notable el corte de boleta. Esta práctica que pareciera en el vox populi no estar muy arraigada, en el resultado de estos comicios ha quedado demostrado que, al menos en los resultados de la Provincia de Buenos Aires, esta se ha extendido y que es precisamente ella la que explica las diferencias en los resultados que obtuvieron los candidatos de las tres fuerzas políticas más representativas de la Provincia, según sea analizado el resultado de las elecciones para el nivel del Ejecutivo a elegir.

Lo segundo que resulta destacable es la diferente lectura que se puede lograr según sean considerados los resultados por el total de electores sufragistas, por el total de electores empadronados, o por jurisdicciones donde se obtuvo la victoria.

Considerando la elección de los presidenciables, las fuerzas quedaron constituidas, como ya vimos, de la siguiente forma: FPV 26,03%, Cambiemos BA 19,11%, UNA 13,64%. Esta forma de exponer los resultados (es decir, sobre el total del padrón y no sobre el total de votantes efectivos, que indicarían en este último caso que los resultados fueron 39,49%, 28,99% y 20,69%) nos da un dato que usualmente no se considera: la “elección” que hacen los demás electores empadronados.

Lo que quiero significar es que si únicamente se toman para el análisis el total de sufragistas, el resultado nos daría que tan solo un 10,83% de los electores han optado por alguna opción por fuera de las 3 fuerzas predominantes. Ese dato, entonces, nos indicaría que solo ese 10,83% habría optado por votar alguna de las fuerzas políticas minoritarias, o votar en blanco, o lograr impugnar/anular su voto.

Ahora, si tomamos al 100% del padrón electoral como base de análisis, el dato a considerar varía notoriamente, puesto que en este análisis descubrimos que es realmente un 41,22% del padrón electoral provincial el que se ha manifestado en un sentido distinto a la elección de las fuerzas políticas mayoritarias. Es decir, no solo se manifestó votando por alguna de las fuerzas políticas minoritarias, o en blanco, o logrando impugnar/anular su voto, sino que –y significativamente- también ha optado por ausentarse al sufragio.

En este análisis advertimos que los ausentes –que fueron 3.746.547 bonaerenses- representaron un 30,13% del padrón electoral; mientras que 887.348 sufragistas (7,14%) han votado a alguna de las demás alternativas políticas por fuera de las 3 más votadas, los votos en blanco fueron 423.574 (3,41%), los votos nulos 62.747 (0,50%), y los votos recurridos/impugnados 4.674 (0,04%).

Siguiendo esta línea de pensamiento, el resultado de analizar los resultados de los comicios a la luz del padrón electoral de la Provincia de Buenos Aires y no solo en proporción con los votos efectivos, es el siguiente:

30,13% ausentes

26,03% Alianza Frente para la Victoria

19,11% Cambiemos Buenos Aires

13,64% Alianza Unidos por una Nueva Alternativa

7,14% restantes partidos políticos

3,41% votos en blanco

0,50% votos nulos

0,04% votos recurridos/impugnados

Puede advertirse entonces, y sin lugar a dudas, que los presentes comicios no han logrado seducir a la mayoría de los votantes, así como tampoco le han entusiasmado las políticas de continuidad ni las políticas de cambio propuestas. En su lugar, lo que reinó fue la ausencia y la indecisión, constituyéndose esta en la alianza más ganadora de las PASO bonaerenses.

El análisis territorial

Como pudimos ver en los primeros datos revelados, los resultados por jurisdicciones municipales han demostrado una variación mucho más significativa que la que mostró el análisis por total de electores.

Así es que, en este último tópico, resulta interesante introducir -para su análisis en conjunto- dos resultados particulares: los resultados de los comicios de las PASO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y el desglose del resultado de los mismos en el Partido de Tigre.

Ello es así por cuanto se da la particularidad de que los 3 candidatos presidenciales más votados estuvieron, hasta estas elecciones, en la cabeza ejecutiva de sus respectivas jurisdicciones, siendo dos de ellas autónomas (Provincia de Buenos Aires -Daniel Scioli- y Ciudad Autónoma de Buenos Aires -Mauricio Macri-), y una de ellas de nivel municipal que es el Partido de Tigre (Sergio Massa)

Es sabido el dicho popular que reza aquello de que nadie es profeta en su tierra pero, aquí, ¿se podrá verificar?

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se divide en 15 comunas. Cambiemos BA ha obtenido la victoria en la totalidad de las 15 comunas, alzándose con un total de 881.902 votos (48,89% de los votos de los sufragistas efectivos; el 34,57% del total del padrón electoral de la C.A.B.A. que se encuentra conformado por 2.551.306 empadronados)

Por su parte, el Partido de Tigre, que si bien no es una jurisdicción autónoma se encuentra igual dividida en 8 circuitos electorales. En este Partido, la UNA venció indiscutidamente en los 8 circuitos electorales (71 mesas a favor, contra 11 para Cambiemos BA y solo 8 para el FPV), cosechando un total de 74.162 votos a su favor (35,62% de los votos efectivos, 34,57% del total del padrón electoral del Partido de Tigre que nuclea a 280.715 ciudadanos tigrenses)

Esto nos muestra que mientras el 100% de las divisiones territoriales de sus respectivas jurisdicciones manifestaron su apoyo a los candidatos Mauricio Macri y Sergio Massa, solo el 51,11% de los territorios bonaerenses mostraron su apoyo al candidato Daniel Scioli, quien incluso personalmente obtuvo mucho menos apoyo del electorado que el obtenido por sus candidatos a intendentes (81 municipios, 60% del territorio) y a gobernador (76 municipios, 56,30% del territorio)

Lo que nos queda

En esta dinámica donde el electorado ha cortado alternativamente sus boletas según elijan sus candidatos a intendentes, gobernador o presidente, se puede apreciar una migración de votos de una fuerza política a otras según la autoridad que buscan que ocupen el nivel ejecutivo correspondiente.

Mientras que 14 municipios que han elegido intendentes del FPV han luego elegido al candidato presidencial de Cambiemos BA, solo 2 de esta última fuerza han efectuado el movimiento inverso y elegido su intendente dentro de este partido y luego al candidato presidencial del FPV (Carmen de Areco y General La Madrid). Por su parte, tan solo 1 municipio que ha elegido a un intendente candidateado por la UNA ha mutado su voto por el candidato presidencial de Cambiemos BA (San Andrés de Giles), mientras no se registran casos de movimiento de votos de las otras dos fuerzas políticas a la UNA.

Entonces, y luego de este análisis, ya no sería prudente sostener que la elección 2015 se encuentra netamente polarizada como se ha sostenido a lo largo de este año, sino que, por el contrario, puede advertirse que surge cierto criterio de selección analítica diferenciada por parte del electorado, quien se atreve a votar a diferentes facciones políticas más allá de la propia postura de la figura política o la posición que tenga.

Es decir, podríamos afirmar que la elección poco a poco va migrando de elegir al candidato que represente al elector, a elegir el candidato que en definitiva el elector quiere que administre sus bienes públicos.

En este caso particular, donde los 3 candidatos más fuertes a disputar la Presidencia de la Nación se encuentran en cabeza del Poder Ejecutivo de diferentes jurisdicciones dentro del territorio de la Provincia, puede notarse que el sufragista ha tenido en cuenta al momento de emitir su voto, la gestión de cada uno de los candidatos.

Como dato final, no debe perderse de vista, ya que puede merecer un futuro análisis en forma particular por lo peculiar del caso, el resultado de las elecciones obtenido en el Partido de Tres Arroyos donde los vecinos han elegido para su intendencia a la lista del Movimiento Vecinal (Lista de Acción Comunal), mientras que para la gobernación ha optado por la candidata de Cambiemos BA, para finalmente optar para la presidencia coronando vencedor al candidato por el FPV.

Por Juan E. Lozano

Buenos Aires, 12 de agosto de 2015,

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Abogado Secretario de la Asociación Argentina de Administración Pública
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