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La semana 40 – Sensibilidad, prudencia y paciencia

german gegenschatz

“Se necesita una dinámica de gestión más eficiente, solvencia técnica y una mayor capacidad política para convivir en la diferencia, pero en simultáneo una gran sensibilidad social, prudencia y paciencia.”

Estamos viviendo una transición, los que están de salida piensan en las memorias que quieren escribir mientras eluden responsabilidades. Los que quieren asumir en 2015 se preocupan por lo que van a recibir y en el que hacer para solucionarlo. Quizás esta sea otra forma de entender las diferentes acciones que desarrolla el gobierno y quienes pretenden sucederlo, pese a que la realidad es común a ambos y nos duele a todos.

Prólogos y epílogos.

El gobierno no está pensando en solucionar el problema de hoy, sino en como van a figurar en los libros de historia que, seguramente, trataran como una sola etapa los años que van desde el defalult al 2015.

El prólogo del primer capítulo de esta etapa es compartido entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner (NK). Poco queda de cuanto se lograra hasta el 2007. Quizás ya en aquel año se imponía realizar cambios a las recetas que se venían aplicando, y éstos eran diferentes a los realizados por su esposa (CFK), los resultados lo demuestran.

El fin del primer capítulo es en tiempos de NK, fue la rebelión urbano-rural frente a la famosa “125”. Ese conflicto mostró que el sector privado ya no podía financiar el nivel de gasto estatal. También allí la emisión monetaria empezó a llenar el espacio generado por la devaluación, y a producir inflación en vez de activar consumo. Y el conflicto con Clarín fue el efecto perdurable que puso fin, para siempre, al clima amigable de los medios masivos con el gobierno.

En este capítulo las soluciones pragmáticas de NK moderaban su intransigencia, en el capítulo siguiente, ya con CFK, el pragmatismo fue cediendo espacio a favor de un dogmatismo económico y también político. Los frutos del segundo capítulo son conflictivos como el primero, crisis en economía y otra profunda fractura política.

Hoy ya se pone en duda la verdadera solidez de toda la etapa en su conjunto y por la razón más simple, los mismos problemas del inicio permanecen e incluso algunos recargados.

El default del punto de partida mantiene, 11 años después, la misma centralidad que antes. La inseguridad creció junto al narcotráfico. El desempleo vuelve a crecer con la inflación. La reactivación empresaria del comienzo carece del flujo de inversiones y de la rentabilidad necesarias para innovar tecnologías y multiplicar el empleo, encima escasean los dólares para comprar insumos y mantener los niveles de producción y empleo. La deuda cambió de moneda y acreedor pero en definitiva aumentó, y el crédito para vivienda e industria no alcanzó para la gente, fue absorbido mayormente por el estado para pagar su déficit fiscal. La pobreza y el empleo en negro están ahí esperando tener en las estadísticas la presencia que tienen ante los ojos de todos.

Esto explica el epílogo épico que se esta construyendo. Hay en deliberado esfuerzo para culpar a otros países y sus aliados internos. En este contexto el fallo de Griesa, que no fue ni nuevo ni impredecible, vino a facilitar la transferencia de culpas. Por otro lado la urgencia por sancionar leyes y hacer promesas solo servirán para ser reeditadas en futuros textos, figurarán como las realizaciones y los proyectos frustrados por los chicos malos de siempre.

Presente apremiante y futuro incierto.

Tras 11 años en el poder con mayorías propias en ambas cámaras, después de una reelección con el porcentaje más alto desde el retorno a la democracia, sería más creíble asumir culpas que descargarlas en terceros. Aquí hay una de las razones de la escasez de candidatos propios, y de ese discurso que se encierra en supuestos logros que hoy suenan imaginarios.

El presente apremiante plantado por el gobierno torna incierto el futuro. Plantear a la sociedad soluciones requiere de un relevamiento de datos imposible tras el saqueo estadístico.

Nada de esto ha desesperado a los candidatos ni a los electores, se ha crecido en democracia y no se cae en la trampa del chico que se porta mal para acaparar la atención.

Los que se han separado en las encuestas no pierden el tiempo en criticar medidas legislativas o políticas inocuas por no poder llevarse a cabo o por que serán derogadas. Están gestando propuestas para un futuro incierto. Esto es algo muy positivo y que me genera esperanzas.

Veo en esta paciente prudencia una nota de madurez y de visión política más generosa que el minimalismo del corto plazo y de la crítica destructiva. Si con una soja en julio de 2008 a US$ 609,22 no pasó la “125”, a futuro no hay lugar para fantasías con la soja hoy a US$ 334,46. Los errores se quedaron sin financiamiento.

Se necesita una dinámica de gestión más eficiente, solvencia técnica y una mayor capacidad política para convivir y construir en la diferencia. Pero en simultáneo una gran sensibilidad social, prudencia y paciencia. Los tres candidatos en danza están apuntando a demostrar que disponen de estas habilidades, esperemos que así sea.

Por Germán Gegenschatz

Buenos Aires, 3 de octubre de 2014.

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Germán Gegenschatz

Abogado - Diplomado en Historia Política Argentina

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