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La Semana 3

german gegenschatz

Una certeza y un a incógnita. La certeza es que el Ministro de Economía es la figura que ha concentrado el poder propio de su cartera, y bastante más aún, tiene la centralidad en este momento. La incógnita es cuáles son las razones y los efectos buscados por esta especie de ejercicio de la presidencia desde las sombras, es algo que por perdurar merece ser razonado.

La Centralidad

La centralidad del Ministro de Economía, y de su avance sobre áreas críticas de gobierno, se explican al menos por tres motivos: la naturaleza económica de las urgencias de hoy, la confianza que goza de parte de la Presidente y porque ésta decidió no tener parte en la diaria de la ejecución de la política ni de la comunicación directa de los actos de gobierno.

Esta centralidad no parece incluir la delegación, el logro de soluciones no incluye la libertad de elegir los medios para conseguirlas. Las riendas son de la Presidente, damos por cierto que las decisiones las sigue tomando ella, más allá de las influencias que reciba o las horas diarias que le asigne a las tareas de gobierno.

Las decisiones más claras en materia económica hasta el momento son: bajar la brecha cambiaria vía endeudamiento colocando bonos dolarizados de la Anses en bolsa y acelerando la devaluación de nuestra moneda frente al dólar, y por otro lado contener el aumento de precios mientras se intenta desacelerar la entrada de pesos en el mercado. Todo en conjunto se puede leer como un intento de volver a tener un dólar competitivo y bajar la inflación. Estas medidas se ven reflejadas en la venta de bonos dolarizados de Anses como el Bonar X que desvían los pesos que irían al dólar Blue hacia el dólar bolsa;  la suba del dólar oficial de 3,60% en 15 días; la implementación de los “precios cuidados” mediante la Resolución 2/2014 y el megacanje de los Bonar 14 por $ 17.547 mill. dispuesto por resolución conjunta 8/2014 y 2/2014 de las secretarías de Hacienda y de Finanzas.

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El Silencio

Los problemas preexistentes a la elección de Octubre se transformaron en urgencias actuales, y el silencio de CFK que las precedió por razones de salud continúa luego de la elección y luego del alta médica. La pregunta es ¿porqué la Presidente sigue callada?.

Desechamos la idea del abandono del gobierno. No es cierto que no haya gobierno. Todas las decisiones de estado las toma la Presidente en un contexto muy diferente, y la diferencia es que ha cambiado el tiempo político y el escenario en que se desarrolla, y quizás el silencio es la respuesta al cómo transitar estos cambios.

El cambio del tiempo político es que sin “re-re” y con la elección perdida es indefectible el surgimiento de un nuevo liderazgo en el FPV. Si todo andaría perfecto quizás el dedo sería un elector suficiente pero no es así, y encima el horno no está para Laclau. En la urna han tenido mejor aceptación los perfiles compatibles con la impronta del ir al encuentro y la necesidad de armonías sembradas por el nuevo Papa que las viejas prácticas agonales de construcción política ejecutadas con anterioridad. El proceso de sucesión de CFK está difícil.

El cambio de escenario es la irrupción de una crisis a superar con una doble dificultad. La primer dificultad son los problemas en sí mismos, agravados por el contexto de escasez de recursos. La segunda es que ya parece imposible ubicar y explicar las causas de la crisis fuera de la gestión propia, y es muy difícil solucionar algo sin perder en términos de coherencia del  propio discurso o en términos de unidad de las organizaciones sociales que gravitan en la órbita oficial y del propio peronismo.

El silencio entonces puede ser visto como la forma de transitar estos cambios políticos y de escenario, y podemos pensar en un silencio-estrategia.

En política el hacer y el no hacer son decisiones que tienen efectos políticos, bajando a cero su nivel de exposición CFK instaló a su primera línea de gobierno en la primera fila mediática y de responsabilidad inmediata, colocando sobre ellos parte importante de los costos políticos de esta etapa, pero también de los beneficios con miras al 2015.

Capitanich es quizás la primer víctima de esta estrategia, que parece perdurar mientras no haya buenas noticias que ameriten romper el silencio.

Por Germán Gegenschatz

Buenos Aires, 17 de enero de 2014

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Germán Gegenschatz

Abogado - Diplomado en Historia Política Argentina

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