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El maniqueo axioma de estas elecciones

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El maniqueo axioma de estas elecciones entre mantener el actual rumbo/¡profundizar el modelo! o la alternativa opositora de una devaluación como propuesta política neoliberalista, resulta una trampa y también una mentira. Parte de la dicotomía que permanentemente instalan y venden todos los medios, es su visión como la única alternativa posible, clamando que son: o ellos o las rancias recetas conservadoras liberales que tanto daño nos hicieron en el pasado. Su propuesta resulta a la vez, única y excluyente de las demás alternativas y nos remite a la atribuida frase del Rey Luis XV “Apresmoi le deluge” .Kicillof junto con el resto de los defensores neo-marxistas heterodoxos, nos martillan permanentemente sobre la errónea elección de la receta neoliberal como única salida para mejorar nuestras exportaciones, fijando su posición y fundamentándola en sus estudios económicos. La historia no es tan simple ni sencilla, y como decía Perón: “la única verdad es la realidad”, y la realidad es que tenemos alternativas que se pueden poner en práctica y no incluyen, como alternativa profundizar el modelo o devaluar, sino que resultan algo más peronistas, llamémosles una tercera posición.

El mayor problema que tienen nuestras exportaciones es que lamentablemente están caras cuando, se las compara con los mismos productos, provenientes de otros orígenes. El comprador siempre va a preferir comprar “lo mismo” más barato salvo que uno les hagan notar que son diferentes, ahora bien, la cuestión es, ¿porqué las otras están más baratas que las nuestras? y la respuesta, sencillamente es que si analizamos contablemente los insumos que forman nuestros precios, veremos una multiplicidad de cuestiones que hacen que nuestros costos sumandos, resulten en uno más alto que el costo de la competencia.

¿Cómo conformo un costo?, la teoría de la contabilidad de costos nos enseña que el valor final de un producto refleja la suma total de los costos o insumos que forman parte del producto. Por eso, contrario al artículo de la semana pasada sobre productos agrícolas en el de hoy, encaro un producto industrial, al cual denominaremos pendorcho o “widget” en idioma inglés. ¿Cuánto nos cuesta hacer un pendorcho? como cualquier cosa que requiere una producción, los insumos en este caso serán: material, mano de obra, proceso industrial, algún tipo de maquinaria, a lo que faltaría agregarle impuestos, ganancias, costos administrativos (overhead) para así arribar a un precio que en la literatura se denomina “ex–works”y significa al lado de la fábrica.

Una vez que tenemos una idea de donde vienen los precios que pagamos por cualquier cosa que compramos, podemos entonces comenzar a pesar que el valor de pendorcho en dólares no sólo tiene que ver con el tipo de cambio sino con todos los insumos que conforman el producto más, cuestiones tales como, como la “presión” impositiva, como también así la inflación, los servicios eléctricos, agua, cloacas y demás cosas como la educación, la infraestructura vial y ferroviaria, hasta la salud de la gente puede entrar a jugar un rol en el valor final de un producto.

Veamos entonces, casos de varios ejemplos, que nos ayuden a ilustrar de qué forma puede un gobierno influir sobre el valor final de un producto. Repito en realidad, la lista se vuele limitada sólo por la capacidad de acción o imaginación que tenga el gobierno, y francamente no, como pareciera que nos quieren hacer creer, que sólo versa sobre la disyuntiva de devaluar la moneda o profundizar el modelo. Tal vez, pudiese ser que uno, llegase a pensar (usando muchos condicionales) que algunas de las cuestiones que describo no influyan en el valor inmediatamente y tengan un efecto que solo se pueda medir posteriormente, pero la lista de alternativas es realmente infinita. De nuevo, si yo como gobierno, aumento la producción de metales a través de las políticas del sector y la mayor oferta reduce el precio en el mercado local y ese metal es usado en el proceso de producción de un pendorcho, entonces puedo alterar e inclusive disminuir el valor final. Si reduzco el precio que los fabricante pagan por la electricidad, y la máquina que uso para fabricar el pendorcho, es eléctrica también logro una reducción de los insumos que conforman el precio ex Works, recordemos como ejemplo que lo que se paga por uso eléctrico en la capital no es lo mismo que en Ushuaia o La Quiaca; si a través de políticas de educación logro que el trabajador industrial resulte más calificado y mejoro su productividad, logro también influir el costo de producción; si mejoro los caminos y el transito se vuelve más rápido y el camión gasta menos gasoil también reduzco el costo de producción; si bajo los impuestos bajo los costos, si cambio el sistema de amortizaciones contables de depreciación de bienes de capital puedo bajar los costos, y así logramos tener alternativas de reducción de costos ad infinitum, como decían en la película de Toy Story, el muñequito Buzz Lightyear… “hacia el infinito y mas allá”.

Hace poco, yo escuchaba como una chacarera entrerriana se quejaba en Buenos Aires, de que en su provincia le pagaban 9 pesos por kilo de cebolla (ex – works), y que luego ese mismo producto se vendía a 50 pesos al público ¡en Buenos Aires! Esto resulta un ejemplo adicional, más claro que la dicotomía entre devaluar y profundizar es mentira, en el caso anterior el valor de venta del producto al público es más de 5 veces al costo ex–works …si nosotros como argentinos queremos que nuestros productos sean competitivos en los mercados externos, tenemos a nuestra disposición mil maneras de encarar ese objetivo.

Lamentablemente, uno de los problemas del Gobierno en su última etapa, es que se ha vuelto fundamentalista y elitista, además clama el derecho a regirnos basado en su supuesta pericia, y su entendimiento histórico de lo que debe hacerse, luego nos demuestran que en realidad, no saben lo que están haciendo y son además tan ideológicamente rígidos, como para no poder aprender de sus propios errores.

Por Luis Toraldo

Buenos Aires, 16 de octubre de 2015.

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Luis Toraldo

Especialista en Comercio Internacional

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